Las Cajas de Compensación: claves para la Seguridad Social

Las Cajas de Compensación: claves para la Seguridad Social

Las cajas de compensación familiar han tenido desde el inicio del régimen subsidiado un papel protagónico. Estas entidades se vincularon en la aplicación de los subsidios de salud en 1995, cuando la Superintendencia Nacional de Salud habilitó en ese año programas de dichas entidades.

Actualmente son 16 las que operan con programas de EPS,  afiliando 3.131.036 beneficiarios del régimen subsidiado de salud por los cuales ejecutaron recursos de unidad de pago por capitación durante el año 2014 por una suma cercana a los 1.3 billones de pesos. Es de precisar que todas las cajas del país participan en el régimen subsidiado en tanto que son recaudadoras de recursos con destino a él y otra porción la aplica a programas de promoción y prevención en salud. 

Sin lugar a duda  las Cajas de Compensación son determinantes en la provisión de servicios de seguridad social a los colombianos, más específicamente a los trabajadores de ingresos medios y bajos, cuyas cargas familiares son aliviadas por los subsidios que el Gobierno entrega en dinero o en servicios  a través de ellas.  Es muy alto el valor agregado que entregan las cajas a la Seguridad Social en Colombia, a tal punto que el Gobierno las ha convertido en un vehículo para otorgar subsidios como el de vivienda.

Es difícil conseguir a una colombiano que no tenga una percepción positiva de un servicio de su caja de compensación: la recreación familiar, el acceso a programas de educación y deporte complementarios para sus hijos, acceso a instalaciones sociales y de diversión con una inmejorable infraestructura física, turismo para todos los miembros de la familia, programas para la tercera edad, entre otros. 

La gestión administrativa de las Cajas es un buen ejemplo de convivencia en el que confluyen empresarios y trabajadores. Allí representantes de los dos grandes grupos, normalmente opuestos,  se encuentran en la misma mesa de manera equilibrada, concertando políticas administrativas para la prestación de servicios sociales para la comunidad. Este es un factor diferencial en la seguridad social de nuestro país frente al modelo de otros países del mundo, que admiran y estudian el nuestro.

En resumen son muchas las ventajas que ofrecen las cajas de compensación familiar que operan como EPS:

  • La oferta de servicios de seguridad al afiliado, que incluye educación, recreación, vivienda, es un excelente complemento a los servicios de salud prestados bajo la modalidad de EPS o de IPS

  • La gran experiencia en la provisión de servicios de seguridad social les otorgan a las cajas de compensación autoridad  para interlocutar con el Gobierno y otros actores del sistema de salud.

  • La presencia de las cajas en todo el territorio nacional, les da la posibilidad de ser un buen vehículo para la divulgación e implementación de programas sociales.

 Las cifras de las cajas 

Las grandes cifras reveladas por la Superintendencia de Subsidio Familiar se resumen así:

 517.537 empresas se encuentran afiliadas al sistema de subsidio familiar

4.9 billones de pesos son sus aportes parafiscales

7.078.271 trabajadores dependientes afiliados

8.560.258  personas a cargo de cada trabajador

– 3.131.036 beneficiarios del régimen subsidiado de salud afilian los programas de EPS de las cajas.

 EPS y cajas… no siempre compatibles

También rondan las preocupaciones cuando se trata de asumir por parte de las cajas las pérdidas de los programas de EPS.  Son varios los ejemplos donde el patrimonio de entidades han sido afectados por los resultados negativos de la gestión de sus EPS.

 Se recuerda los casos de las cajas de los departamentos de Santander y Norte de Santander, donde Cafaba, Comfa Oriente y Comfa Norte fracasaron como gestoras del aseguramiento en salud.

 Al tratarse de una sola entidad jurídica los problemas financieros de los programas de EPS de las cajas de compensación familiar tienen que ser asumidos por la propia caja, muy a pesar de que en distintas normas legales, como el Decreto 2702 de 2014, se establezca la obligación de manejar en forma separada la contabilidad de los recursos de salud, del resto de los dineros parafiscales.

En la actualidad

El consolidado de la información financiera de los programas de EPS de las Cajas de Compensación familiar con corte a diciembre 31 de 2014 muestra el siguiente déficit:

ACTIVO

402.128.876

PASIVO

443.677.307

PATRIMONIO

-41.548.431

 

Además de las dificultades financieras propias del aseguramiento, algunas cajas como Comfamiliar Cartagena y Comfasucre, enfrentan procesos de intervención administrativa por parte de la Superintendencia de Subsidio Familiar, que sin duda rezaga a la EPS del resto de aseguradoras, más aun cuando en estos momentos se implementan cambios en la operación del régimen subsidiado, como la movilidad entre regímenes.

 El reporte de los indicadores financieros de habilitación no son alentadores para las cajas de compensación, solo una de ellas, Cajacopi Atlántico, cumple con el margen de solvencia y patrimonio requerido para operar el régimen subsidiado; los otros programas enfrentan dificultades para mantenerse en el sector del aseguramiento y tendrán que tomar decisiones prontas para cumplir con los requisitos más rigurosos, cuando en diciembre de 2014 el Ministerio de salud adoptó el Decreto 2702 que establece nuevos estándares de habilitación financiera que les da 7 años para adaptarse a ellos. (poner el link que lleve al lector a Normatividad donde se encuentra este decreto.)

Foto interna de la nota de las Cajas

Fuente: portal Superintendencia Nacional de Salud.