El Régimen subsidiado cambió la vida de los pobres: María Magdalena Florez, gerente de Ecoopsos

OyS: ¿Cuál considera que ha sido el mayor porte del régimen subsidiado durante estos 20 años a al sistema de salud?

M.F: El régimen subsidiado ha contribuido a que los colombianos menos favorecidos tengan acceso a servicios de salud en condiciones de calidad y no por condiciones de caridad como sucedía antes de la Ley 100. Antes de esta ley, quienes tenían derecho a la salud en condiciones dignas eran los trabajadores, quienes no tuvieran un empleo fijo tenían que acceder a los servicios en hospitales públicos en condiciones de caridad y eso implicaba una mala atención. El régimen subsidiado trajo al país la opción de que el usuario tuviera un poder de negociación por que la UPC de alguna forma es un poder adquisitivo que él tiene para poder acceder a los servicios de salud en cualquiera de las EPS a la que quiera afiliarse.

OyS: Hablemos de cómo fueron los inicios de Ecoopsos

M.F: Este es un proyecto social comunitario que nació en el gobierno de Cesar Gaviria. A través de recursos internacionales se financió la conformación de  220 empresas solidarias de salud que estuvieran ubicadas en las ciudades más pobres del país y en las zonas más deprimidas. Estos recursos fueron focalizados para que las personas mediante procesos asociativos comunitarios pudiesen conformar sus propias empresas que les facilitara acceder a los servicios de salud y tener disponibles esos servicios. Fueron creadas de forma coyuntural  a la Ley 100 y esta ley se encargó de incorporarlas al Sistema General de Seguridad Social como un gestor de salud. Ecoopsos fue creada por comunidad pobre de Altos de Cazucá, Olivos y Ciudadela Sucre en el municipio de Soacha, en donde unos grupos comunitarios se asociaron y la conformaron.

OyS ¿Cuáles son la mayores dificultades que enfrentan hoy en día las empresas del régimen subsidiado como Ecoopsos?

M.F.: Cada gobierno ha tenido una política diferente frente a un proyecto social comunitario como este. No somos empresas de grandes capitales económicos sino de grandes capitales humanos y eso para esta sociedad ya no funciona porque no son tan viables, ni tan sustentables, ni son importantes. En este gobierno sobre todo nos han puesto a competir con grandes capitales y la gente no tiene grandes capitales, solo tiene esta empresa haciendo lo mejor que puede dentro de las limitantes que les da su condición económica. Aun así es una entidad que compite, que es rentable socialmente y que trata de sobrevivir en el sistema.

OyS: A lo largo de su historia las EPS del subsidiado también han recibido críticas por los manejos que se la ha dado a los recursos. ¿Qué opinión tiene al respecto?

M.F.: A mí me parece que eso es absolutamente injusto con las EPS. Durante veinte años el Estado y los gobiernos locales y departamentales nunca le pagaron, ni suficiente, ni oportunamente a las EPS del régimen subsidiado. Sólo desde hace tres años empezaron a pagar y no por que el Gobierno haya hecho mucho sino porque la Corte Constitucional ordenó y lo puso contra la pared. Cuando no hay suficiente caja en las EPS, seguramente se pueden cometer errores administrativos y falta inversión técnica y tecnológica. El Gobierno ha aceptado que tiene una cartera con las EPS del subsidiado que supera los 500 mil millones y a eso suma una diferencia entre lo que dicen los alcaldes y lo que dicen las EPS, que no se va saldar que está como en 300 mil millones. Las EPS operaron con lo que tenían tratando de sobrevivir, sin que el Estado les pagara oportunamente.

OyS: ¿Usted cree que Ecoopsos va a lograr cumplir con los exigentes requisitos del decreto de habilitación financiera?

M.F.: Tenemos un plan de trabajo que estamos desarrollando y creo que vamos a entrar en un proceso de integración más grande, porque toda esa plata es imposible de conseguir para nosotros. Los socios míos, que son como 4 mil, son campesinos, ¿de dónde van a sacar 66 mil millones de pesos? Seguramente habrá procesos de integración entre las ocho empresas que aun sobrevivimos y yo espero poder acceder a alguno de ellos.

OyS: ¿Qué ventajas tienen las empresas solidarias frente a otras formas organizativas?

M.F.: Hay tres elementos diferenciadores: el primero es que los dueños de las empresas solidarias son los usuarios del carné y por esa razón les dueles más lo que pasa en el servicio. Segundo, el hecho de que los dueños sean usuarios del servicio le da la condición de controlar socialmente  la calidad del mismo y de ser más exigentes. Y tercero, los excedentes que nosotros generábamos como cooperativa se reinvertían en las propias comunidades en sus proyecto sociales pequeños.